Este proyecto contribuye a alcanzar el ODS y Meta:
2.4 Asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción, contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas, fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio climático, los fenómenos meteorológicos extremos, las sequías, las inundaciones y otros desastres, y mejoren progresivamente la calidad del suelo y la tierra

FINCA AGRO-ECOLÓGICA

En el número anterior de nuestra revista os hablábamos de un gran proyecto, una finca agropecuaria.

Os hablábamos de sus grandes líneas de actuación y de los motivos que justificaban este tipo de intervención.

  • En este número ya os podemos hablar de hechos, de actuaciones concretas, de actividades llevadas a cabo en pos de los objetivos establecidos. Objetivos que no estaría de más recordar:
  • Brindar tanto a los productores como a sus hijos,una capacitación teórico-practica sobre el manejo adecuado de los sistemas de explotación agropecuaria, aplicando técnicas medioambientalmente sostenibles y de mayor productividad.
    Hacer de las capacitaciones una práctica mas dinámica para que el productor, en momento de regresar a su parcela, pueda aplicar lo aprendido en dicha capacitación y sirva de ejemplo al resto de campesinos de la zona.
  • Conseguir con la comercialización de los productos agropecuarios el sostenimiento de la finca y de otros proyectos de Familias Unidas.

Las primeras actividades que se han desarrollado son:

Construcción de una granja porcina.

Esta granja cuenta actualmente con 14 cerdas reproductoras y un macho reproductor que el pasado mes de noviembre inició la monta de las hembras para el crecimiento de la granja.

Construcción de una granja vobina.
En la granja se cuenta con 15 vacas lecheras, 15 terneros y un toro. También se dispone de una vaquería para el descanso y ordeño de los animales.

Las prácticas de agricultura orgánica.

Van en muchos casos directamente relacionadas con una mayor productividad, mejora de la salud ambiental y una optimización de los recursos.

UN EJEMPLO: las excretas del ganado bovino y porcino que se generan en la “Finca – Escuela” de Familias Unidas se están utilizando para fertilizar los campos. De esta forma disminuye el uso de fertilizantes químicos, causantes en muchos casos de la contaminación del subsuelo, y por consiguiente, responsables de la baja productividad de algunas zonas. Por otro lado, se aprovechan unos recursos generados en la propia finca dándoles un segundo uso, lo que permite abaratar los costes de producción.

  • Respecto al área agrícola, se esta llevando a cabo la siembra de cultivos de hortalizas (tomates, pimientos y lechugas) implementando el uso de sistemas de riego por goteo. Una técnica que está dando muy buen resultado y resulta muy útil en aquellas fincas de productores que cuentan con poca agua.
  • Para disminuir los daños ocasionados por enfermedades en los cultivos, se ha construido un invernadero que permite que las plántulas no se vean afectadas por plagas durante el periodo inicial de crecimiento.
  • Estamos implementando la diversificación de cultivos por lo que hemos sembrado varias parcelas con papaya y maracuyá, así como cítricos y otros frutales. Con esta práctica se demuestra a los productores que la diversificación agrícola aporta un enriquecimiento de la dieta familiar.
  • Estamos fabricando mediante lombricultura diferentes tipos de abonos orgánicos, los cuales se utilizan para fertilizar los cultivos de frutales y hortalizas. Este tipo de fertilizantes están siendo utilizado por algunos productores de comunidades hermanadas.
  • También se dispone de un área para el cultivo de maíz que sirve para alimentar a los cerdos.

  • Un aspecto importante a tener en cuenta es la recuperación de las zonas deforestadas. En este momento tenemos un pequeño vivero para reforestar un área de aproximadamente tres hectáreas. A esta zona se le dará un uso silvopastoril, es decir, servirá de bosque y de zona de pasto para el ganado. Las plantas se trasplantarán en el próximo invierno para asegurar que no se pierda la plantación.

Estas primeras prácticas están resultando altamente positivas. Los productos agropecuarios que genera la finca, (tomate, chiltoma, lechuga, maracayá o leche), se están comercializando en el mercado local, obteniéndose unos ingresos que se reinvierten en el proyecto. En un futuro no muy lejano esperamos que la productividad de la finca ayude al sostenimiento de otros proyectos sociales de Familias Unidas.

Como esperamos también, que los productores de las comunidades hermanadas puedan adoptar y llevar a cabo en sus parcelas las prácticas que estamos realizando con tanto éxito en nuestra finca. La sostenibilidad económica de estas familias es el fin último del proyecto.

Para el 2004 está previsto la instalación de nuevas granjas, ampliación de las actuales áreas de cultivo y lo más importante, el inicio de los talleres formativos.

En el siguiente número os seguiremos contando los progresos de este proyecto tan importante.

REVISTA12/DICIEMBRE 2003