Este proyecto contribuye a alcanzar el ODS y Meta:
1. Para 2030, poner fin a la pobreza en todas su formas, en todo el mundo.

AYUDA DE EMERGENCIA

La crisis sanitaria provocada por la pandemia de la COVID-19 ha tenido unas graves consecuencias sobre la población del barrio de la Mina, en Santo Domingo. La limitación de la actividad económica ha generado una crisis que ha impactado en las ya precarias economías de la población de este sector, donde Familias Unidas lleva a cabo proyectos tan vitales como el centro educativo o el programa de atención a la primera infancia.

En el mes de mayo, el equipo de trabajadoras de ADAF, nuestra contraparte local, llevó a cabo un plan de visitas y un censo para determinar la situación en la que se encontraban las familias que atendemos. Se identificaron a 315 familias que no tenían acceso a ningún tipo de ayuda social por parte de la administración local u otras entidades privadas y que presentaban las siguientes problemáticas:

  • Una gran necesidad de ayuda alimentaria. Muchas de estas familias llevaban a sus hijos a nuestro preescolar, que tuvo que permanecer cerrado, donde recibían un complemento alimentario muy importante.
  • Una muy baja adopción de medidas para protegerse de contagios, como el uso de equipos de protección, mantener el distanciamiento físico, etc. Eso se debía a la imposibilidad de acceder a la compra de estos equipos, pero también al escaso conocimiento / consciencia de la necesidad y forma de aplicar estas medidas de prevención.

Las diferentes entregas se realizaron en las instalaciones del preescolar en los meses de mayo, julio y agosto. Las animadoras citaron previamente a las familias por turnos para poder hacer las entregas respetando medidas de protección como no superar el número de reunión de personas permitido, el distanciamiento social, la higienización de manos, etc.

En el seguimiento posterior realizado a las familias se ha podido comprobar cómo la ayuda de emergencia entregada ha contribuido a mitigar las necesidades de alimentación provocadas por la crisis económica, y además se ha podido constatar realmente una mejora y mayor constancia en la asunción por parte de estas familias de hábitos para prevenir el contagio de la COVID-19.

Además, como complemento a esta actuación, el Socio Local ha mantenido en funcionamiento el Centro de Salud que tiene en el barrio. Se ha prestado consulta de medicina general, vacunación y se ha colaborado con las autoridades públicas de salud en la difusión de mensajes y consignas para la protección de la COVID-19.

Esta intervención de emergencia ha sido posible gracias a la subvención otorgada por la Diputación Provincial de Zaragoza, entidad a la que agradecemos también la rapidez en la transferencia de los fondos, lo cual nos ha permitido llevar a cabo estas acciones en el momento preciso.

REVISTA 40 – ENERO 2021