Este proyecto contribuye a alcanzar el ODS y Meta:
6.1  De aquí a 2030, lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos.

AGUA POTABLE para las comunidades rurales de Nicaragua

Uno de los factores críticos para el desarrollo sostenible de los pueblos es la gestión responsable y adecuada del agua y el saneamiento. Cada año en los países del Sur mueren 15 millones de niños por enfermedades derivadas de la falta de agua potable, y en la actualidad el 25% de la población de Centro América carece de acceso a agua potable, lo que se traduce en cifras tan escalofriantes como la siguiente: 1.684.128 niñas y niños menores de cinco años están expuestos a morir por enfermedades diarreicas, parasitarias y de transmisión vectorial por no tener una fuente de agua apta para consumo humano.

Ante esta situación, y en el marco de los objetivos de la “Alianza por el Agua”, a la que nos hemos referido en un número anterior de está publicación y de la que Familias Unidas es parte, en 2008 hemos conseguido que 978 nicaragüenses puedan acceder a un servicio de abastecimiento de agua que mejora sustancialmente sus condiciones de vida, así como contar con las infraestructuras adecuadas para cubrir las necesidades de saneamiento básico.

Familias Unidas es consciente que se debe promover una cultura del uso del aguadonde la responsabilidad social y ambiental de las poblaciones sean pilares para hacer una gestión comunitaria del agua como bien de uso común.

Por ello, apoya a las comunidades de La Montañita, La Libertad y Los Plancitos en la zona rural de Estelí, para solucionar la escasez de agua potable mediante la construcción de pozos, sistemas de almacenamiento y potabilización de agua, y canalización hasta las viviendas y/o puestos de agua comunitarios.

En total se instalaron 46 puestos de agua junto a las áreas de mayor concentración de viviendas de cada comunidad. Con esta medida se ha conseguido el acceso a una fuente de agua segura, se ha garantizado el suministro de 40 litros de agua potable por persona al día y una cercanía a la fuente de agua de 10 metros de media, siendo el límite máximo 100 metros, en claro contraste con los casi 5 km. que algunas familias tenían que cubrir a diario para conseguir unos pocos baldes de agua, muchas veces insalubre, y que no cubría sus necesidades.

También se instalaron 146 letrinas, sistema de saneamiento domiciliario que tiene como fin disminuir la contaminación de los acuíferos. Otro factor a destacar es la implicación de la población en el proyecto, primero en su ejecución como mano de obra y posteriormente en la gestión de la fuente de agua a través de los Comités de Agua Potable y Saneamiento que se han creado.

Estos comités recibieron una formación y capacitación en herramientas de gestión integral de la micro cuenca hidrográfica sobre la que se asienta la explotación del recurso, que incluía el mantenimiento de las infraestructuras comunales y el mantenimiento de la calidad óptima de las aguas.

Otras acciones ejecutadas en el proyecto fueron la rehabilitación de zonas de lavado, por ser espacios identificados por las mujeres como lugares de reunión propios de ellas; la instalación de un puesto de agua en cada escuela de la zona cubriendo una población escolar de 250 alumnos, y se potenció la reforestación de las cuencas receptoras con
vegetación autóctona.

Mediante este proyecto, además de responder de manera integral a las demandas de la población, hemos fomentado la gobernabilidad local al involucrar a la comunidad beneficiaria en el manejo integral de los recursos hídricos, potenciando de este modo sus capacidades de autogestión y haciéndolos protagonistas de su propio desarrollo.

Pero sobre todo, con este proyecto se ha conseguido el derecho elemental de acceder a una fuente de agua potable para 928 nicaragüenses.

REVISTA 21/DICIEMBRE 2008